Cuatro consejos para mejorar la tasa de conversión de una landing page

La misión fundamental de una landing page o página de destino es convertir a tus visitantes en leads. Para ello tiene que ser capaz de conseguir que todas esas personas que visitan tu web atraídas por el contenido interesante que publicas, rellenen un formulario para suscribirse a tu blog, probar una demo o descargar contenido adicional.

La landing page es una de las herramientas básicas de una estrategia de inbound marketing, por ello una vez que has invertido tiempo en crear ese contenido relevante, debes dedicar también tiempo a que trabaje para lograr ventas. Una landing page bien optimizada será una gran aliada para tu estrategia de conversión.

En este post te damos 4 claves para mejorar la tasa de conversión de tu landing page.

Fija tus objetivos

Saber cuáles son tus objetivos es siempre el primer paso para establecer una estrategia que dé resultados. Igualmente para crear una landing page efectiva, lo primero que tienes que determinar es el objetivo que buscas: saber a quién quieres dirigirte, qué quieres conseguir y qué estás dispuesto a ofrecer para conseguirlo. Dependiendo de lo que busques, así será tu landing page.

Una landing page no es el lugar de dirigirte a un público muy amplio. Si no centras tu objetivo, no conseguirás llegar a tu buyer persona.

Cuida el lenguaje

Explica el valor de tu producto o servicio de una manera sencilla, pero clara, directa y persuasiva. La explicación debe ser breve y coherente con lo que el visitante vaya a encontrar, explicando la oferta y sus beneficios. Recuerda que sólo tienes unos segundos para captar su atención: una persona decide si quedarse o no en una página durante los primeros segundos de su visita, por lo que la primera impresión es muy importante. 

Dedica especial atención al título y subtítulo, bien elegidos, porque servirán para enganchar al lector y fijar su interés. Captar la atención de los visitantes es fundamental para evitar que abandonen la página nada más entrar si no encuentran algo lo suficientemente interesante. El titular debe ser claro, conciso y orientado a la acción, además de dejar bien claro qué es lo que ofreces.

Presta atención al diseño

La landing page tiene un fin muy claro: convertir a tus visitantes en oportunidades de venta. Así que no recargues la página y elimina distracciones, como el menú de navegación y cualquier enlace que no sea el botón de envío del formulario de la página de destino. 

El diseño debe facilitar la conversión de tu landing page, no empeorarla, así que vigila la experiencia de usuario (UX) y apuesta por un planteamiento sencillo, que invite al visitante a rellenar el formulario.

El formulario es otro aspecto fundamental de la landing page: nos permite obtener información de las personas que visitan nuestra página para convertirlas en leads. No hagas un formulario farragoso solicitando un montón de datos que luego no vas a necesitar y que además generan falta de confianza en quien tiene que proporcionarlos. Elige datos que sean verdaderamente importantes. Cuanto más sencillo sea, más fácil será que el visitante se decida a rellenarlo.

Y, por supuesto, utiliza un diseño responsivo, que se adapte a todo tipo de pantallas.

Evalúa lo que haces

Si quieres saber si tus resultados son buenos, debes evaluarlos. Si tu landing page funciona, estupendo, sigue así.

Pero si hay algo que no va bien es el momento de cambiarlo: repasa los puntos anteriores y haz cambios donde consideres que puedes mejorar. Puedes probar con un test A/B, para discriminar si una opción es mejor que otra. Eso sí, es mejor hacer los cambios de uno en uno, porque si los haces todos juntos, no serás capaz de descubrir qué es lo que funciona y qué es lo que falla.

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Etiquetas de la entrada: Inbound marketing