Consejos para sobrevivir al algoritmo de Facebook

2018 marca un punto de inflexión en el consumo de contenido en Facebook. La plataforma ha decidido que las publicaciones realizadas por páginas (empresas) tengan aún menos visibilidad respecto a las de los propios usuarios, lo que reduce mucho las posibilidades de llegar a sus seguidores.

Hay que recordar que Facebook, como otras redes sociales, se basa sobre todo en un flujo de contenidos que surge de la selección algorítimica entre todas las posibilidades que generan amigos, páginas o grupos. De los diferentes retoques en ese algoritmo depende que unas fuentes tengan mayor capacidad que otras para conseguir llegar al público que en principio tienen.

Ante ese nuevo escenario, ¿has pensando cómo puedes cambiar la estrategia en torno a tu marketing de contenidos para ese cambio de algoritmo de Facebook? Estas son nuestras recomendaciones:

Consigue que tus seguidores marquen como prioritarias tus publicaciones

Cómo hacer marketing de contenidos en Facebook tras el cambio de algoritmo

Cada usuario puede determinar si desea que lo que una página publique sea tratado de forma normal o bien quiere que tenga mayor visibilidad porque le resulta interesante. Si hace esto último, es más posible que vea lo que publica tu página, y por ello es recomendable hacer alguna pieza instructiva para enseñarle a hacerlo. Varios medios han optado por eso, como por ejemplo La Nueva España.

Es adecuado además promocionar de forma pagada esta pieza explicativa para que llegue a la mayor cantidad de seguidores de la página que sea posible. Si puede ser un vídeo o una imagen, mejor, ya que asegurará un mayor consumo nativo y mayor facilidad para realizar la acción. La fricción del clic hará que parte del público potencial no llegue a enterarse de cómo hacerlo porque no pinchará en el enlace.

Además, es importante tener en cuenta que la mayor parte del tráfico que genera Facebook es móvil, de forma que una presentación nativa asegura mayor eficacia a la hora de que el usuario pueda hacer lo que le pedimos. Con un teléfono siempre es más complicado salir de la plataforma para consultar un contenido y después regresar.

Estimula la conversación y la interacción de valor

Facebook prima ahora aquellos contenidos que generen una charla significativa. Es decir, que denoten interés por parte de aquellos a los que ha llegado. El paradigma anterior, el de la importancia basada en lo que se comparte, cambia al de la relevancia sobre lo que se comenta, en un criterio que abarca a más gente.

Por tanto, es importante enfocar esas publicaciones de forma que quienes las vean se sientan invitados a participar aportando valor para el resto o sumando sus experiencias, y cuidar de esa conversación interactuando con esos usuarios en los comentarios o mostrándoles que su opinión es valorada. De esa manera tendrás hilos relevantes para todos ellos y el algoritmo te premiará con mayor visibilidad.

En esto es importante repasar la estrategia de contenidos para asegurarte de ajustar el valor que estás ofreciendo y el público al que le aporta. Debes tener más claro que nunca lo que esas personas están interesadas en ver y comentar con otros, y tus capacidades para generar esa clase de contenido. Piensa igualmente que la dinámica de viralidad en Facebook se ha trasladado en parte a la mención en los comentarios de contactos a los que consideramos que puede interesar lo que estamos viendo, lo que hace que estos vean una notificación.

Ofrece facilidades para que los contenidos se compartan desde tu página

Tras estos cambios resulta crucial tener una experiencia de usuario en nuestra página que ofrezca facilidades a la hora de compartir el contenido de manera natural en Facebook, especialmente en la versión móvil.

Es momento de revisar el diseño de tu web, especialmente del blog en el que alojas los contenidos que vas ofreciendo, para garantizar que quien quiera compartir lo que lee lo tenga fácil. Puedes probar con distintas ubicaciones de los botones, que habitualmente siempre figuran al final, pero en móvil ofrecen diferentes posibilidades en función del movimiento de los dedos, y asegurarte de que nada obstruya su uso.

También puedes agregar mensajes que animen a compartir el contenido para que el usuario que ha encontrado valor en lo que ha leído se vea invitado a convertir esa satisfacción en difusión.

Prueba con la creación de algún grupo

La caída en desgracia de las páginas supone una gratificación en visibilidad para los contenidos que se generan y comparten en los grupos. Facebook considera que son entornos en los que tienen lugar esas conversaciones relevantes para los usuarios y por ello su actividad tiene mayor repercusión ahora.

Crear un grupo en torno a un interés común puede ser una buena idea, ya que ahí los usuarios pueden lanzar también sus propios hilos interesantes y fomentar la llegada de otros miembros mediante la invitación a sus contactos. La propuesta de valor es más cercana, diferente, y puede ayudar a que tu marca emerja ante personas nuevas. Pasamos en este aspecto de tener una audiencia a una comunidad.

La creación de un grupo puede estar vinculada a una página, y puedes lanzar en ella diferentes llamamientos para desplazar la audiencia relevante de un sitio a otro. Por definición, habrá menos gente en los grupos, pero probablemente más interesada e involucrada con los contenidos que compartes en él y la temática en general sobre la que se asienta.

Reflexiona sobre el presupuesto que quieres dedicar a Facebook

Los consejos anteriores están enfocados a salvar todo el alcance orgánico (gratuito) que sea posible en esta plataforma, pero hay que tener claro que Facebook ya ha cruzado hace tiempo la frontera entre medio ganado y medio pagado.

Por tanto, hay que considerar una estrategia basada en invertir dinero en esa red social de cara a obtener conversiones relevantes que hayas podido definir previamente. El marketing de contenidos sirve para acercarse a posibles clientes de una manera atractiva, y esa potencialidad puede ser aprovechada en Facebook también de forma pagada, con opciones de segmentación muy útiles. Las puedes aprovechar en relación con tu conocimiento de la persona tipo a la que le interesa o puede interesar lo que haces.

Puedes optar por promover contenido que tenga una alta capacidad de convertir clientes o relaciones (registros, descarga de app, boletines… en general, cualquier vinculación de algún tipo). Por ello es importante analizar bien los datos que generan habitualmente tus publicaciones y evaluar qué pretendes conseguir con ellas. Si las acompañas con llamadas a la acción que permitan aprovechar un estado de interés del usuario sobre ese tema, tienes un posible cliente.

Facebook te permite jugar con inversiones pequeñas para probar distintas cosas, formatos y opciones, de manera que puedas ajustarte a lo que mejor pueda funcionar para tus objetivos. Lo más importante es establecer un patrón claro de retorno de la inversión. Es decir, lo que gastas en la creación de los contenidos y la inversión dedicada a promoverlos en relación con lo que te generan las conversiones que consigues, tanto de forma directa como de manera indirecta.

Algunas marcas basan su presencia online mayoritariamente en Facebook, por lo que estos cambios y vaivenes en el algoritmo se convierten en auténticos retos en los que está en juego todo el trabajo realizado. Por eso también es importante plantear una estrategia basada en contenido publicado en medios propios, que no dependan exclusivamente de terceros, como una web o un blog corporativo.

¿Quieres saber más?

Descarga 'Convierte tu marketing digital en inbound marketing'

Etiquetas de la entrada: Comunicación online | Redes sociales