Una agencia ágil para satisfacer a nuestro jefe

La vida humana y, entre una de sus manifestaciones, la comunicación tienen lugar hoy en día en una red de personas conectadas por la tecnología. Cuando se trata de establecer el público para un plan o una acción, los paradigmas que se estudiaban y se estudian en la universidad (por desgracia), no encajan con la realidad.

En el kit de presentación de Bannister Global enseñamos un vídeo que habla del trabajo del futuro, de cómo creemos que con equipos formados ex profeso para un proyecto se pueden satisfacer las demandas de cualquiera, por muy exigente que sea. Esta manera de actuar obliga a que el modelo de negocio se centre en la agilidad para satisfacer a nuestro jefe que, como sostiene Juan Roig, es el cliente.

Este modelo de servicio centrado en la flexibilidad, no en el producto; basado en la calidad, no en el proceso; centrado en la creatividad, no en el sistema, tiene tres claves:

  • Alta frecuencia de comunicación entre los profesionales gracias a una misma localización física o virtual. Nuestro proceso de trabajo obliga a sincronizar agendas y a transar con plazos, herramientas y soluciones.
  • Profesionales expertos en solucionar problemas, con altas capacitaciones para contribuir de manera efectiva al proceso creativo con empatía y vocación por la colaboración. Tener conciencia de red y pensamiento crítico son imprescindibles.
  • La altísima tasa de reposición de conocimiento obliga a leer, ver y aprender de todo; siempre y en todo momento. Las capacitaciones profesionales de un profesional de la comunicación en 2016 son muy diferentes a las de 2012 y a las de 2006. Todo cambia y muy rápido.

Este modelo de agilidad en un proceso creativo de agencia de comunicación sólo es una adaptación de los que otras industrias tienen implantados como el desarrollo Agile de software, el método Lean de creación de empresas, de desarrollo de Productos Mínimos Viables y el speed dating aplicado al networking.

En el proceso clásico de relación cliente-agencia los plazos eran muy dilatados, porque el mercado era lento, grande y fácil de impactar. A día de hoy no hay nada a lo que se le pueda colocar esos tres adjetivos del S. XX sin añadirle el de “en peligro de extinción”. Los paradigmas que fueron válidos en el pasado ya no responden al presente de un mundo cambiante, donde las necesidades de los clientes son distintas y los competidores crecen y mejoran productos y servicios.

Las empresas de servicios somos muy intensivas en capital humano, y por tanto, estamos siempre en riesgo de que existan tantas formas de hacer las cosas como personas en la organización. La gestión del conocimiento y la innovación son elementos críticos para una agencia de comunicación. El primer paso para implantar una única forma de asignar tareas es aportar consistencia al modelo de negocio.

En 2016 los procesos creativos son muy comprimidos en el tiempo y se desarrollan de manera intensiva, como los hackatons de los hackers, con fechas límite exigentes y plazos ambiciosos. El objetivo de este trabajo intensivo y rápido es crear un producto mínimo viable, un ‘algo’ que pueda ser entregado al cliente y testado automáticamente en el mercado. Si funciona, se acaba de pulir y se pone en producción. Si no encaja, se retira y modifica hasta que se pueda volver a sacar. Es el ‘fail cheap, fail fast, fail often’ de Silicon Valley.

Bannister Global se creó bajo este paradigma y se desarrolla en él. Hacer un plan de negocio en un post-it no es improvisar, y tampoco lo es elaborar un plan de comunicación anual en 10 folios o desarrollar sus herramientas en dos semanas. Se trata de una manera de vivir en beta de manera permanente, pero, ¿qué otra cosa se puede ofrecer a un mercado tan cambiante?

Una agencia ágil para satisfacer a nuestro jefe

Desde que la leí por primera vez hace unos años, hay una frase inspiradora de Rupert Murdoch que no dudo en aplicar cada vez que tengo ocasión: “El mundo está cambiando muy rápido y ya no será el grande quien golpee al pequeño, será el rápido quien golpeará el lento”. La cita es genial, aunque venga de un filibustero que acabó con el rugby amateur y es propietario de algunos de los medios de comunicación más retrógrados, tendenciosos y sensacionalistas del planeta.

¿Quieres saber más?

Guía práctica para elegir (bien) una agencia de comunicación

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