¿Qué es el inbound marketing?

A algunos profesionales (sea de la actividad que sea) les gusta revestir su trabajo, las técnicas que aplican o sus estudios bajo un halo de mística rodeado de palabras técnicas y acrónimos indescifrables. A nosotros nos gusta justo lo contrario: hacerlo todo lo más comprensible posible para todo el mundo.

Por eso no queremos que para explicar qué es el inbound marketing sean necesarios complejos diagramas y explicaciones enrevesadas. Es un conjunto de técnicas online no intrusivas, basadas en la generación de contenido de valor para los usuarios. Es decir, dar información relevante a los visitantes de un sitio web para guiarles en el proceso de compra.

El objetivo es atraerlos hacia una empresa de forma natural, sin ejercer presión, para terminar convirtiéndolos en clientes. El término surge de la necesidad de diferenciarlo del marketing tradicional que nos asedia de forma diaria (publicidad en formato de pago-por-click, telemarketing, email marketing indiscriminado…) y que tiene una efectividad descendente.

A diferencia del marketing tradicional, en donde nuestras acciones se dirigen a un público objetivo determinado (target), el inbound marketing es una estrategia que centra su eje de acción en la representación ficticia del cliente ideal (buyer persona).

Pero, ¿cuál es la diferencia más notoria entre ambos términos? Mientras que tradicionalmente para el desarrollo de las acciones era suficiente con conocer al público objetivo por encima, ahora precisamos saber hasta su último dato posible. De esta forma, comprendemos mejor al cliente y es más fácil generar contenido para satisfacer sus necesidades, para ayudarle en su proceso de compra.

Las cuatro fases del proceso

La ejecución de una adecuada estrategia de inbound marketing se materializa en estas cuatro fases:

  1. Atracción: Utilizar contenidos relevantes en nuestra página web sobre una necesidad del usuario para lograr que se sienta atraído. El objetivo es que un cliente se interese por una empresa a través de sus contenidos, en vez de caer en la web a través de un click de baja calidad (PPC, email marketing indiscriminado…).
  1. Conversión: Es la etapa en que se convierten las visitas en registros para nuestra base de datos. Para obtener la valiosa información de los usuarios mediante un formulario, es necesario ofrecer algo a cambio, una oferta de contenido que aporte valor añadido (un libro PDF, un vídeo, una herramienta...).
  1. Cierre: En esta etapa nuestro objetivo es transformar los leads obtenidos en la fase anterior en clientes. ¿Cómo se consigue? Utilizando una serie de herramientas de automatización y lead nurturing (establecimiento de contactos personalizados en función del perfil y comportamiento del cliente).
  1. Fidelización: Establecer vínculos de unión con los clientes, y lograr que se sientan satisfechos con la marca hasta que se conviertan en embajadores de la marca resulta clave para aumentar el número de ventas.

Aspectos en una estrategia de inbound

La estrategia de inbound marketing se basa en cuatro conceptos básicos:

  • Los contenidos adecuadamente seleccionados, siempre y cuando aporten valor.
  • El SEO, que obtenemos mediante palabras clave, ya que es más rentable estar posicionado correctamente en buscadores como Google que invertir en tráfico de pago.
  • Los social media, que no hacen referencia exclusivamente a las redes sociales, sino también a los blogs, que son lugares perfectos donde transmitir el contenido.
  • El uso del email, para traspasar contenido personalizado de alto valor, basado en nuestro conocimiento de los clientes previamente adquirido.

Las ventajas del inbound en tu empresa

Tras comprender el funcionamiento de la metodología, es necesario hacer hincapié en las principales ventajas que proporciona a un negocio:  

  • Permite coordinar todos los canales de marketing de nuestra empresa, proporcionando una visión global de la estrategia y por ende, optimizar los recursos.
  • Fortalece la presencia digital de la marca, ya que cada contenido es útil para crear un estilo, o generar un perfil.
  • Facilita un aumento de la visibilidad del negocio y de la cuantificación del retorno de la inversión, en función de los objetivos marcados. Además, la utilización de un método menos intrusivo nos ayuda a crear relaciones sólidas y duraderas con los usuarios, así como a generar tráfico cualificado a nuestro sitio web.

En definitiva, las empresas que realizan una buena estrategia de inbound marketing, son capaces de transformar en ventas las visitas que reciben en su página web, pero también de lograr la confianza del cliente, así como aumentar el valor de marca.

A pesar de ser un método que se desarrolla a largo plazo, destaca por ser más económico que la publicidad convencional, gracias a una buena optimización y a la gestión eficiente de los recursos disponibles.

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